En el verano de 2025 se cerró un acuerdo que partía de una realidad incuestionable: la educación de Castilla y León necesitaba reforzar a quienes la sostienen cada día. Durante años han aumentado las responsabilidades del profesorado mientras el reconocimiento profesional y retributivo ha permanecido prácticamente inmóvil. Basta un dato para entenderlo: el complemento autonómico continúa congelado desde 2006.
Aquel acuerdo nació para responder a necesidades reales del sistema educativo y dignificar la profesión docente. Porque mejorar las condiciones de trabajo del profesorado es también mejorar la calidad de la educación.
Sin embargo, durante gran parte de 2026 el desarrollo del acuerdo quedó prácticamente paralizado. La negociación se detuvo y los compromisos adquiridos dejaron de avanzar.
UGT no aceptó ese bloqueo. Mientras algunos guardaban silencio, nuestra organización mantuvo la presión con concentraciones ante la Consejería y las Direcciones Provinciales, denuncias públicas y una presencia constante en los medios de comunicación para exigir la reanudación de las negociaciones. Esa presión ha permitido volver a sentar a la Administración en la mesa. Ahora toca convertir los compromisos en realidades.
Las medidas que defendemos tienen un objetivo muy claro: Reforzar la acción tutorial significa reconocer que el tutor se ha convertido en la pieza clave de la relación entre alumnado, familias y profesorado. Si queremos mejorar la convivencia, la atención personalizada y la coordinación educativa, debemos dotar a los tutores del tiempo y del reconocimiento que esa responsabilidad exige.
Del mismo modo, implantar la reducción voluntaria de jornada para el profesorado mayor de 55 años supone aprovechar mejor la experiencia de quienes llevan décadas sosteniendo la educación pública. Su conocimiento debe ponerse al servicio de la mentoría, la innovación, el acompañamiento al profesorado más joven y la mejora del sistema educativo.
Además, no olvidamos otros puntos del acuerdo que han de ser abordados en profundidad: mejora de la atención a la diversidad, permisos y licencias…
No estamos negociando ventajas para unos pocos. Estamos negociando el futuro de la profesión docente en Castilla y León.
UGT seguirá liderando esta negociación con la misma firmeza con la que ha conseguido reabrirla. Porque lo firmado debe cumplirse, porque las mejoras son necesarias y porque esta es una oportunidad histórica para dignificar la profesión docente y convertir a Castilla y León en un referente educativo.
Cuando otros esperaban, UGT actuó. Y mientras las mejoras no sean una realidad, UGT seguirá liderando su defensa.
