El acuerdo nació para resolver problemas, no para darlos por resueltos

«No podemos asumir como suficiente lo que la Administración está dispuesta a conceder. Estamos aquí para defender lo que el profesorado necesita y merece».

Castilla y León ha perdido una oportunidad para convertirse en un referente en el reconocimiento de su profesorado. El sector de Enseñanza de UGT-SP no va a permitir que se cierre una negociación mientras los problemas del profesorado permanezcan abiertos.

La reunión celebrada ayer por la Comisión de Seguimiento del Acuerdo de 22 de septiembre de 2025 supone un nuevo paso en el desarrollo de un acuerdo que nació con un objetivo muy claro: responder a las necesidades del profesorado de Castilla y León.

Ese acuerdo no nació por casualidad. Nació porque el profesorado llevaba demasiado tiempo reclamando mejoras que ya no podían seguir aplazándose. La recuperación salarial, con un complemento autonómico congelado desde 2006, era la principal reivindicación. Pero también lo eran el reconocimiento de las tutorías, la reducción de la carga lectiva a partir de los 55 años, la atención a la diversidad, la reducción de la burocracia, las ratios o la mejora de los permisos y licencias.

Como la Junta se negó a abordar la recuperación salarial, el acuerdo debía servir para dar una respuesta ambiciosa al resto de esas demandas. Precisamente por eso, el resto de medidas debían estar a la altura de esa renuncia. Ese era su verdadero sentido.

Desde el sector de Enseñanza de UGT-SP siempre hemos defendido una idea muy sencilla:

Un acuerdo no es bueno cuando se firma; un acuerdo es bueno cuando se desarrolla, cuando mejora realmente las condiciones laborales del profesorado.

Por eso, cuando durante meses la negociación permaneció paralizada, UGT decidió no resignarse. Fuimos quienes denunciamos públicamente el incumplimiento del acuerdo, exigimos en varias ocasiones reactivar la negociación y nos movilizamos junto al profesorado, frente a la Consejería de Educación y ante las Direcciones Provinciales. Gracias a esa presión, la negociación volvió a ponerse en marcha.

Precisamente por respeto al profesorado que representamos, ayer UGT decidió no suscribir las propuestas presentadas.

No porque no exista ningún avance. Lo hay, muy insuficiente, pero lo hay.

Pero creemos que Castilla y León tenía ante sí una oportunidad histórica para situarse entre las comunidades que mejor reconocen a sus docentes y ha faltado la ambición necesaria para conseguirlo. Y es que, si planteamos para nuestra comunidad una educación basada en la cultura de esfuerzo, el esfuerzo debe ser compartido; no puede recaer únicamente en el profesorado, también debe asumirlo la Administración.

Podíamos haber convertido a Castilla y León en un referente, dignificando la función tutorial, dando una respuesta valiente al desgaste del profesorado y avanzando decididamente en el reconocimiento de la profesión docente. Creemos sinceramente que esa oportunidad se ha desaprovechado.

Las tutorías siguen sin el reconocimiento horario y económico que merecen. La acción tutorial se ha convertido en el eje de la vida educativa de los centros, con unas responsabilidades cada vez mayores en la coordinación docente, la relación con las familias, la atención a la diversidad y el acompañamiento del alumnado. Sin embargo, el tiempo y el reconocimiento que reciben los tutores siguen siendo claramente insuficientes. UGT no puede aceptar que no se reconozca una reducción horaria para llevar a cabo estas tareas, así como un complemento económico con un importe mayor, acorde con sus responsabilidades.

La reducción de la carga lectiva para el profesorado mayor de 55 años también resulta insuficiente. Tras décadas de docencia, el desgaste físico y mental exige medidas más ambiciosas que protejan la salud del profesorado y reconozcan su experiencia. UGT demanda una implantación progresiva mucho más rápida, iniciándose ya el 1 de septiembre de 2026 para todos los mayores de 55, frente al calendario previsto hasta 2031.

La atención a la diversidad, la burocracia y el resto de medidas del acuerdo siguen pendientes de un desarrollo real; y la recuperación salarial, origen de todo este proceso, continúa sin abordarse.

No es solo que las medidas sean insuficientes, sino que la Administración da por resueltas reivindicaciones que siguen abiertas. Cuando un problema se declara solucionado sobre el papel, resulta mucho más difícil volver a reclamar los recursos necesarios para resolverlo de verdad.

El acuerdo nació para resolver esas carencias, no para administrarlas ni para dar la sensación de que ya están resueltas.

Por eso el sector de Enseñanza de UGT-SP no quiere un acuerdo que sirva para cerrar expedientes. Quiere un acuerdo que sirva para resolver problemas.

En UGT creemos que cuando existe una oportunidad de mejorar las condiciones laborales del profesorado hay que hacerlo con valentía y con ambición.

UGT no pretende tener la razón. Pretende representar a quienes creen que Castilla y León puede aspirar a mucho más; a quienes no se resignan a que nuestra comunidad siga teniendo uno de los complementos autonómicos más bajos de España; a quienes creen que la tutoría merece un reconocimiento profesional, horario y económico acorde con la responsabilidad que asume; a quienes consideran que el desgaste acumulado tras décadas de docencia exige medidas mucho más ambiciosas para el profesorado mayor de 55 años; a quienes defienden una auténtica dignificación de la profesión docente.

No sabemos cuántos docentes comparten esa visión, pero sabemos que existen.

Y mientras exista un solo docente que piense que Castilla y León puede aspirar a mucho más, UGT seguirá siendo su voz.

Seguiremos proponiendo. Seguiremos negociando. Y, cuando sea necesario, seguiremos movilizándonos.

Porque no negociamos para administrar las limitaciones de la Administración; negociamos para responder a las necesidades del profesorado.

Porque el acuerdo nació para resolver problemas, no para darlos por resueltos.

Y porque no vamos a permitir que se cierre una negociación mientras los problemas del profesorado permanezcan abiertos.

CADENA SER: DIVISIÓN SINDICAL DEL ACUERDO DOCENTE DE SEPTIEMBRE

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UGT Servicios Públicos

UGT Servicios Públicos es una federación de UGT dedicada a defender los derechos e intereses de los trabajadores de los servicios públicos de España.