Con la llegada del cierre del periodo lectivo, el Sector de Enseñanza de UGT lanza una voz de alarma ante lo que califica como una situación de asfixia absoluta en los centros educativos. El final de curso, que debería ser un espacio dedicado a la evaluación pedagógica y al balance del alumnado, se ha transformado en un laberinto burocrático insostenible que afecta de lleno a la salud laboral del profesorado de todas las etapas: desde Infantil y Primaria hasta Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional.
Los datos de los últimos estudios estatales realizados por el Sector de Enseñanza de UGT Servicios Públicos reflejan una realidad insostenible que alcanza su punto crítico precisamente ahora, durante el complejo periodo de final de curso. Según el Informe sobre la Burocracia (2025), que analiza específicamente el impacto administrativo en los centros, el 85,84% del profesorado manifiesta una profunda insatisfacción ante la asfixiante carga de papeleo exigida, mientras que un alarmante 72,45% afirma sufrir niveles de estrés muy elevados de manera directa por este motivo; una presión que se vuelve intolerable al acumularse con las evaluaciones de junio. A este escenario de agotamiento se suman las conclusiones del Informe sobre el Impacto Digital (2026), realizado por nuestro sindicato, cuyas carencias quedan totalmente al descubierto en este cierre de año escolar.
Lejos de aliviar las tareas en estas fechas tan clave, este estudio desvela que la tecnología se ha transformado en una «trampa digital»: el 84% de los docentes afirma que las herramientas informáticas han aumentado su carga laboral en lugar de reducirla. Esto resulta especialmente grave si se tiene en cuenta que el 43,96% de los profesionales identifica el ahorro de tiempo en la gestión como la mayor ventaja potencial de la digitalización, algo que solo se lograría si la Administración proveyera plataformas que fuesen realmente eficientes y funcionasen de manera correcta cuando el profesorado más las necesita.
Desde el Sector de Enseñanza de UGT Servicios Públicos, denunciamos que la saturación burocrática de final de curso vacía de contenido la labor pedagógica de los centros. El sindicato señala tres frentes donde la acumulación de trámites inútiles resulta inasumible:
· El laberinto de la FP Dual (Situación Límite): Los tutores afrontan este cierre de curso en condiciones extremas debido a un sistema administrativo nefasto que devora el tiempo de las tutorías. UGT exige el Principio de «Una Sola Hoja» para reducir la burocracia de los convenios con empresas a un único documento simplificado, y la implantación de plataformas de «Pantalla Única» para gestionar asistencia, incidencias y evaluación de forma visual y sin duplicidades.
· Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato (Aluvión de informes): El cierre de las aulas se ha convertido en una fábrica de rellenar documentos redundantes. Exigimos el fin de los boletines descriptivos e individuales kilométricos, sustituyéndolos por plantillas simplificadas donde prime el criterio pedagógico. Es intolerable obligar al profesorado a transcribir en memorias finales datos que la propia administración ya posee en sus plataformas informáticas.
· Burocracia Pedagógica y Diversidad: La normativa actual multiplica el trabajo invisible. UGT reclama el fin al «cruce» infinito de rúbricas, exigiendo que sean los programas autonómicos los que automaticen el cruce de competencias y saberes básicos. Asimismo, los informes de inclusión y la atención a la diversidad no pueden absorber el tiempo libre del docente; exigimos plantillas unificadas, recursos reales y una bajada de ratios.
Para evitar que el colapso de este mes de junio se repita, UGT plantea a las administraciones educativas compromisos urgentes y de aplicación inmediata:
1. Formación Laboral dentro de la jornada: Rechazo total al autoaprendizaje obligatorio en fines de semana o fuera de jornada. La formación en gestión digital debe ser pública, presencial y en horario de trabajo.
2. Gestión Digital y reducción de la carga burocrática: La tecnología debe servir exclusivamente para eliminar trámites obsoletos, no para digitalizar y multiplicar el papeleo inútil del final de curso.
3. Salud Laboral y Derecho real a la desconexión digital: Al cierre de la jornada laboral, se apagan las plataformas. No más correos, notificaciones ni requerimientos fuera del horario lectivo.
4. Calidad Educativa y Bajada de ratios: La inclusión efectiva y la calidad de la enseñanza se logran con menos alumnos por aula para poder atenderlos como personas, no con algoritmos.
Ante la tendencia de la Administración a sustituir procesos humanos por trámites digitales y burocráticos, UGT establece sus líneas rojas con firmeza:
1. El afecto no se delega: Los sistemas informatizados pueden organizar datos, pero jamás sustituirán la relación profesor-alumno. Solo un docente detecta en el aula una mirada de incomprensión, el desánimo o un problema emocional.
2. Soberanía y protección de datos: Uso estricto de herramientas institucionales, públicas y seguras proveídas directamente por las Consejerías. Los datos de nuestros menores y nuestro trabajo diario no pueden ser la mercancía de grandes tecnológicas privadas.
Como declaración de principios para este cierre de curso, desde el sindicato concluimos lo siguiente:
«La administración debe diseñar sistemas digitales al servicio del docente para eliminar el papeleo, pero el alma de la enseñanza siempre será humana. Queremos tecnología para simplificar la gestión, pero humanidad absoluta para educar.»
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