Semana de la justicia social. El compromiso docente: sin recursos no hay justicia social

Continuamos nuestra semana de acción por la Justicia Social. Si ayer poníamos el foco en las dinámicas de aula y el trabajo directo con el alumnado, hoy queremos centrar la mirada en quienes sostienen el sistema día a día: el conjunto de profesionales de la educación.

Desde el Sector de Enseñanza de UGT SP tenemos claro que para que la equidad sea una realidad, y no solo un deseo pedagógico, es imprescindible dotar a los centros de los recursos humanos y materiales necesarios.

La justicia social en el ámbito educativo no puede descansar únicamente sobre la buena voluntad y el esfuerzo infinito de los docentes. Requiere un compromiso institucional que garantice condiciones dignas en todos los entornos educativos. No existe igualdad de oportunidades real si el sistema no es capaz de compensar las desigualdades de origen a través de una inversión sólida y sostenida.

Por ello, hoy presentamos nuestras reivindicaciones clave, que son la base de nuestro manifiesto para este año:

  1. Bajada de ratios: para que la atención a la diversidad sea efectiva y no una sobrecarga, es urgente reducir el número de alumnos por aula, y específicamente cuando haya alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo. Solo así se puede garantizar una educación personalizada que no deje a nadie atrás.
  2. Refuerzo de las plantillas de apoyo y orientación: exigimos un incremento de profesionales especializados (PT, AL y Orientación) en todas las etapas. La intervención temprana es la mejor herramienta contra la exclusión social y prevenir el abandono escolar.
  3. Estabilidad laboral y reconocimiento: un sistema educativo justo debe tratar con justicia a sus trabajadores. La estabilidad de las plantillas es fundamental para dar continuidad a los proyectos educativos que transforman los entornos más complejos.
  4. Inversión en infraestructuras y recursos digitales: La brecha digital es la nueva cara de la desigualdad. Reclamamos que todos los centros cuenten con los medios tecnológicos necesarios para que el acceso al conocimiento sea democrático y universal.

Nuestro ideario siempre ha defendido que el éxito de una sociedad se mide por cómo trata a sus miembros más vulnerables. Los profesionales del sector son el motor de ese cambio, pero para que el ‘ascensor social’ de la educación funcione necesitamos que la Administración cumpla con su parte. La justicia social es, ante todo, una cuestión de prioridades políticas y presupuestarias.

Mañana, en el Día Mundial de la Justicia Social, culminaremos nuestra campaña con la presentación de nuestro Decálogo de Compromiso Final cerrando una semana de reflexión y lucha sindical por una educación para todos y todas.

¡Porque tus derechos son el futuro de tu alumnado!

UGT celebra la semana de la justicia social: construyendo equidad desde las aulas